1 de julio de 1997

Nace Diéresis

Mucha ilusión. Poco dinero. Y una puerta que se decidió abrir igual.

Diéresis: el comienzo, 1997

El comienzo

El 1 de julio de 1997 arrancó todo. Se llamó Diéresis. Y no salió de la nada.

Venía de un tiempo anterior. Del trabajo compartido en el sindicato. De conversaciones, de horas, de entender las cosas de una manera parecida. De ahí nació.

El comienzo fue como son los comienzos. Un local por poner en marcha. Paredes que pintar. Mesas que montar. Cuentas que no siempre salían. Nada especial. Y, al mismo tiempo, todo.

«No empezamos porque fuera fácil. Empezamos porque tenía sentido.»

Abrimos con lo que había. No con lo que hacía falta. Eso fue llegando después. Poco a poco. Alumno a alumno. Clase a clase.

El primer día que entró alguien por la puerta, todo cambió de lugar. Lo anterior dejó de ser preparación. Pasó a ser realidad.

El aula

Lo importante no estaba en el local. Estaba en cómo se hacía. Cerca. Sin ruido. Sin prisas innecesarias.

Cada alumno era alguien concreto. Con su ritmo. Con sus bloqueos. Con su forma de aprender. Y eso exigía algo sencillo y a la vez difícil: estar ahí.

Durante años, ese fue el trabajo. Sentarse al lado. Entender. Acompañar. Y seguir hasta que saliera.

Dando clase en Diéresis, Ferrol 1997
Dando clase en Diéresis, Ferrol 1997
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